Nos levantamos temprano, desayunamos en el hostel. El desayuno normalito/pobre. Una tostada francesa, te o zumo. Será por el estilo todos los días, aunque diferente cada uno.
Cogemos el autobús, conductor y cobrador, que no para de gritar, Dios sabe que. El billete 1 yuan, hay que pagar justo, no llevan cambio, el dinero no se les da, se introduce por una abertura a una caja. La mayoría de los chinos llevan abonos. Otro consejo, id siempre bien agarrados a las barras.
Llegamos a la Ciudad Prohibida, aunque es temprano ya hay mucha gente, luego comprobaremos que aún cabe mucha más. La taquilla sin embargo con poca gente, en todas partes ha sido igual. Como son todo grupos, ya los guias llevan los billetes. La entrada 60 yuanes/pax, más 40 la audioguía ( luego comprobamos que es bastante mala, pero es en español).
La Ciudad, cualquier guía te lo cuenta mejor, no voy a intentarlo. Nuestra impresión, una maravilla, pero ocurre una cosa que nos va a ocurrir más veces. Cuando los emperadores chinos, se ponían a algo, era siempre a lo bestia, un palacio no era el concepto europeo, un edificio más o menos lujoso, eran decenas de edificios, decenas de patios, decenas de pasillos, miles de muebles, miles de adornos. Nosotros estuvimos 5 horas y seguro que se nos pasaron cosas, pero sinceramente, al final no nos importaba un pimiento. Por que hay otra cosa, su concepto estético es diferente del nuestro, lógicamente no lo entendemos. El primer palacio te parece una maravilla, el segundo también, el décimo te empieza a parecer un poco chillón, tanto colorín. El número 20 piensas ¿ Este no lo había visto ya? El 30 ¿ Esto no tiene fin?
Volvemos en autobús al hotel, de camino comemos y a dormir un ratillo, que después hemos contratado "Opera China", 200 yuanes/pax.
Nos recoge a las 18,15 el mismo conductor del aeropuerto y nos lleva a un hotel, con su propio teatro. Una hora de espectáculo, con Opera, artes marciales, malabarismo. Evidentemente es un espectáculo hecho para guiris ( todos los espectadores lo somos), pero a ver quien es el chulo que se sienta a ver una ópera pura de 5 horas ( es lo que suelen durar las obras) Además si no tienes bastante, en la televisión ( 50 canales solo en chino) hay un canal que solo retransmite opera. A la salida, un taxi al hotel 19 yuanes.
En el hutong vemos un restaurante en el que todas las mesas tienen una marmita encima de una llama de gas. Entramos a ver lo que es. En la marmita hay dos compartimentos con caldo, y tiene un buffet en el que coges comida, muchos tipos, carne, pescado, verduras, que añades al caldo y dejas cocer a tu gusto. Todo esto lo entendemos viendo a los demás y con la ayuda por mímica de la camarera. Tambien nos traen varios platos de una especie de jamón york enrollado para añadir. El caldo, picantito. Todo se moja en una salsa de cacahuete. Vemos que a media comida comen un plátano, los imitamos y baja bastante la quemadura de la boca. Comemos como bestias, el precio, incluyendo bebida y postre, 29 yuanes/pax.
Al hostel, encargamos los billetes de tren a Xian, mejor hacerlo con tiempo y a descansar
viernes, 1 de mayo de 2009
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