Después de desayunar afrontamos lo ineludible. No somos amigos de las compras y menos de falsificaciones, pero cuando la gente, los amigos, la familia, oye la palabra "China", la replica suele ser, "me podrías traer".
Hemos leído en varios sitios hablar del 580 de Nanjing Road, y aunque hemos pasado varias veces por delante, allí solo hay una tienda de los más legal. Chelo se ha puesto a lo Sheclock Holmes e intentamos la última posibilidad. En el mapa la calle Nanjing, va del rio a la Plaza del Pueblo como peatonal, y luego continua como una calle normal. Probamos y es así, por encima de la Plaza, la numeración empieza otra vez de cero. Llegamos al 580 y resuelto el dilema, es aquí, un centro comercial, con un Starsbuck al lado repleto de pequeñas tiendas con marcas falsificadas. Pero solo hay algunas marcas, faltan las más famosas. Preguntamos y nos llevan muy discretamente hasta puertas disimuladas en las estanterías, detrás, en cuartitos escondidos está el tesoro. En alguna en ese cuartito hay otra puerta falsa y adentro, aún más marcas.
Según nos cuentan, en Shanghai, la policía presionada por las grandes marcas, Rolex, Cartier, Vuiton, Prada. .. se ha puesto en acción y les está persiguiendo y tienen que actuar a escondidas. Sin embargo las marcas de "segunda" si las siguen vendiendo a la vista. Vemos también que por las paredes hay pegados panfletos en inglés avisando que la compraventa de productos falsificados es un delito y dando la lista de los productos prohibidos.
Los precios son de risa, tras el correspondiente regateo encendido y entre insultos, pero tener en cuenta que la calidad corresponde, de tres ipod shuffle que compramos, luego uno no funciona. Un mp3 en forma de cabeza de Micky Mouse, al conectarlo en casa al ordenador, al antivirus casi le da un ataque.
He leído recomendaciones de no comprar en Peking y hacerlo en Shanghai, creo que eso ha cambiado, es mucho más barato, más cómodo y hay muchas más cosas en el Mercado de la Seda.
Y el tema no da más de sí, hemos pasado el trago, cumplimos con la gente.
Esperamos al atardecer y pasamos en metro al Pudong. Es la zona de desarrollo de la ciudad, el distrito financiero, impresiona, sobre todo a los que somos de "provincias" situarnos en la base de alguno de esos monstruosos edificios y mirar para arriba, parece que se te va a partir el cuello. Sin embargo al contrario que en la otra orilla, al anochecer se queda vacío, es el clásico barrio de negocios. Un barrio que como el año que viene es por allí la Exposición Universal está en revolución, multitud de torres en construcción, con obreros trabajando las 24 horas.
Cruzamos al Bund y damos otro paseo entre la multitud. Para quien le guste hay un montón de barcos muy iluminados que dan paseos por el río.
Cenamos otra vez en lel Grandmother, nos había gustado y en los paseos no hemos visto otro que nos atrajera. Vuelve a estar muy bien.
Paseito y a la cama, que mañana va a ser largo.
martes, 5 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario