viernes, 1 de mayo de 2009

20 de Abril. La gran Muralla.

Nos levantamos temprano, dejamos ropa para la lavandería en el Hostel, a 10 yuanes el kilo. La ropa interior y camisetas 1,20 yuanes
Haciendo caso a la Lonely Planet nos acercamos a Tianmen (Junto a Tianamen), de donde salen autobuses turísticos para la Gran Muralla en Badaling, según dicen, son directos. Pagamos 100 yuanes por persona, incluidos los 40 de la entrada. Esperamos como media hora a que se llene y salimos. Al poco rato paran en una especie de Museo, son figuras como de cera que representan, en diferentes escenarios, momentos importantes de las dinastías imperiales ( 40 minutos) 40 yuanes. La correspondiente tienda a la salida. Al poco otra parada para comer ( son las 11,30) previo paso por una inmensa tienda de jade, en la que la salida está hábilmente oculta para que tengas que dar vueltas. A la 13 salimos para la muralla, llegamos a las 13,45 y nos dejan hasta las 16,10. En lo otro no tenían prisa, aquí si.
La organización de las colas, caótica, diferentes colas que confluyen en el mismo sitio, guías que intentan colar a sus grupos con la complicidad de los vigilantes. Ya nos hartamos de perder un tiempo precioso y que nos tomen el pelo y tiramos para adelante pasando por encima de todos. Lo bueno que tiene, es que como lo hacen ellos, no protestan. Puedes subir andando o en una especie de cochecito individual de feria que va por una cremallera. 60 yuanes ida y vuelta.
Una vez arriba, perdonas todo. Es una obra impresionante, ves kilómetros y kilómetros de muralla que siguen perfectamente la orografía para que tenga exactamente la misma altura siempre. Hace un día de perros, a ratos llueve y hace un ventarrón muy frío. Pero ni lo notas. Solo esta gente pudo hacer algo así, dicen que trabajaron 400.000 personas. El paisaje ayuda, es una zona muy bonita.
Por cierto, una anécdota, no se ve desde el espacio, fue una cosa que se inventaron los chinos, y coló.
Volvemos al bus, esta vez directo, llegamos a las 18,30. Cogemos el bus para ir al hotel. Unas chiquitas jóvenes no dejan de mirarme, solo me falta empezar a pavonearme, cuando una de ellas que va sentada, se levanta y me cede el asiento. Y yo que creía que tengo aspecto juvenil… De todas formas yo le cedo el asiento a Chelo y a partir de ese momento la miran muy mal.
Descansamos un poco y nos vamos a cenar. Como no hemos comido decidimos darnos un homenaje. Hemos visto un restaurante con pinta de caro cerca y vamos. Nos recibe una maitre jovencita y guapa, preguntamos si tiene menú en inglés y nos responde en inglés que si y que además con fotos de los platos. Todas las camareras, muchas, son chiquitas jóvenes. Yo, en mi salsa, por fin tengo el harén con el que todos soñamos en secreto. La cena estupenda, deciros que los chinos de España hacen la comida de los pobres. Hay una cocina china de buena calidad. Nos bebemos dos cervezas de 600cc. Menos mal que apenas tiene alcohol, pero se me está poniendo una barriga cervecera… Llega la hora de la cuenta, total 90 yuanes ( 9 euros) los dos. Le doy un billete de 100 y cuando traen la vuelta se la doy a la chiquita que la trae ( seré generoso, 1 euro) no sabe que hacer, trata de devolvermelo, allí no es costumbre, se pone todo colorada, cuando salimos se lo está contando a las demás. Como estamos que lo tiramos vamos a la misma pastelería, una bolsa de pasteles, 17 yuanes.
A dormir

No hay comentarios:

Publicar un comentario